Para la elaboración de nuestra cerveza, seguimos los mismos criterios que los empleados, por Alex Padró, es decir, según la ley de pureza Alemana de 1516.

Se elabora sólo con agua, maltas de cebada, lúpulos y levadura, sin aditivos, sin filtrar, sin Pasteurizar, de forma totalmente artesanal, garantizando un producto de muy alta calidad.

La malta utilizada en la elaboración no contiene Organismos Modificados Genéticamente, según la directiva Europea 2001/18/EC, lo que significa que la malta es LIBRE DE OMG-s.

Se bracea la mezcla de maltas con agua, haciendo uso de las enzimas propias de la malta, sin adición de enzimas industriales. Este braceado consiste en realizar 3 reposos durante un determinado tiempo (varía según la cerveza elaborada) a temperaturas entorno a 50, 60 y 70 ºc respectivamente. En esta etapa conseguimos hidrolizar el almidón, obteniendo azúcares fermentables por la levadura. A continuación se separa el grano del mosto, durante la filtración, en la cuba filtro, después se hierve el mosto y se añaden los lúpulos (responsable del amargor de la cerveza) y se enfría rápidamente a menos de 16ºC.

En el fermentador se añade la levadura que transforma los azúcares en alcohol y CO2, durante 7 días a menos de 16ºC.

Se trasiega la cerveza a los tanques de maduración , dónde estarán 3 semanas, a baja temperatura para que la cerveza se clarifique por sedimentación y adquiera el cuerpo y sabor buscado.

Posteriormente se envasa en botella y en barril, dónde sigue acondicionándose, manteniendo la actividad propia de la cerveza sin Pasteurizar.

El resultado es una cerveza de calidad, fabricada de forma totalmente artesanal, sin otras fuentes de azúcar, sin aditivos, ni agua añadida, manteniendo la cerveza en las mejores condiciones.

Al probarla, notarás la diferencia, con las cervezas industriales, no sólo en olor, sabor, si no en que podrás tomar varias, sin temor a la famosa resaca.